Jorge Hernandez Fernandez leyó: Mis 12 para Río y el porqué


Martes 26 de Julio de 2016.-  

A horas que el cuerpo técnico decida cuales serán los jugadores seleccionados para que nos representen en los Juegos Olímpicos, nos atrevemos a dar nuestro 12 tomando en cuenta ciertas consideraciones luego de los partidos preparatorios.

Hay que tomar en cuenta que una Selección Nacional es muy diferente de un equipo profesional, principalmente porque los 12 que seleccionen serán los únicos que participarán, no se pueden hacer reemplazos en caso de lesiones, por esto hay que tener una estructura que soporte cualquier baja que podría pasar en la dinámica del juego.

Debido a esto siempre hemos dicho que un equipo nacional debe llevar dos jugadores por posición, para totalizar 10, siendo los jugadores 11 y 12 un tercer base y un tercer pívot, estos dos últimos como seguro en caso de una lesión, por ejemplo si van solo dos bases a un torneo y uno se lesiona tendrías que jugar todo el torneo con un solo jugador de esa posición, llevándolo a jugar muchos minutos que en torneos con tantos juegos provocaría un desgaste, además de si se llenara de faltas no tendría un jugador de la posición que lo suplante.

Si bien hay escoltas que pueden llevar la pelota no es lo mismo, la posición de base es una de las más especializadas en el baloncesto, lleva años de formación, no es igual bajar la bola que organizar una ofensiva y llevar los tiempos como lo hace un jugador natural de la posición.

Mientras que en la posición interna también es necesario poblarla, nuevamente, si solo llevas dos y uno se lesiona el centro titular quedaría sin reemplazo, además de que las posiciones internas son las más propensas a dar foul y estar poco tiempo en cancha, como dice la frase “son cinco fouls más para dar”.

También hay que tener en consideración el aspecto tipología del jugador, cada posición tiene unas características especiales, el base debe ser rápido, con buen tiro, inteligente y un líder en cancha, el escolta debe tener buen manejo del balón, buen lanzamiento exterior, velocidad y capacidad anotadora, el alero debe tener más de 2 metros de estatura, debe ser un jugador completo, saber driblar, buen lanzamiento, capacidad anotadora y debe ayudar en la toma de los rebotes, el ala pívot debe tener más de 2.04 metros, habilidad para jugar de espalda al aro, tiro exterior, capacidad reboteadora, control de su cuerpo para aprovechar las jugadas de pick and roll, correr bien la cancha para cuidar el balance defensivo, mientras que el centro debe ser alto, de 2.06 metros hacia arriba, tiene que ser protector de aro, tener fortaleza, capacidad rebotera, saber jugar sin balón, hacer cortinas, finalizar jugadas de aislamiento.

Sabemos que por la deficiente formación de nuestros jugadores desde que son jóvenes son pocos los que tienen las características mencionadas, que sean el paquete perfecto, siempre decimos de los jugadores venezolanos “si fuera más alto, si tuviera lanzamiento exterior, si supiera driblar, si pudiera hacerse sus tiros” y un largo “si…”. Por eso los pocos que tenemos debemos aprovecharlos y abrirle oportunidades en nuestra selección.

Tomando en cuenta las consideraciones anteriores este sería el equipo que el que les escribe llevaría a Río, no quiere decir que es una apuesta a los que van, que solo lo sabe el cuerpo técnico al cual respetamos y no tenemos nada que reprocharle por la decisión que tomen, ellos son los que están con los jugadores día a día, y manejan el baloncesto mucho mejor que cualquiera de nosotros.

Bases:

Aquí no debería haber discusión, los tres jugadores que han cubierto la posición en los últimos años están en su mejor momento de juego, cada uno de ellos tienen características diferentes que los ha convertido en una combinación perfecta, el Ché García los sabe manejar muy bien y se las arregla para tenerlos a todos el tiempo suficiente en cancha para sacarles el mejor provecho, estos son Gregory Vargas, David Cubillán y Heissler Guillent.

Vargas se ha convertido en uno de los mejores jugadores venezolanos del momento, lo demostró en el Suramericano siendo el Más Valioso del torneo, ha aprendido a saber cuando correr y cuando parar, además de agregar un buen lanzamiento exterior luego de su año en Israel, es el titular y el que más minutos tendrá.

David Cubillán es el mejor lanzador de triples que jamás ha tenido nuestra selección si nos dejamos llevar por su porcentaje de acierto histórico, es el que más rápido suelta la bola desde la larga distancia, es muy rápido e intenso, de los tres bases es el más efectivo sin el balón en la mano, ya que se mueve por toda la zona ofensiva buscando desmarcarse para recibir la bola y castigar con su rápido y efectivo lanzamiento exterior.

Sin Heissler Guillent no estuviéramos ahorita a las puertas de nuestros segundos Juegos Olímpicos, su inspiración y juego desfachatado en las semifinales del FIBA Américas de México ante Canadá permitió derrotar al conjunto que venía demoliendo a todos sus rivales, el cierre de ese histórico juego por parte de Guillent fue épico y lo convierte en el base que cierra los cuartos, su habilidad con el balón y atinado tiro destraba la ofensiva venezolana que tiende a quedarse sin ideas, la lesión que tuvo a principios de año nos estuvo en vilo, pero luego de los visto en el primer juego ante España nos hace pensar que está listo para Río, quizás no juegue tantos minutos como antes, pero igual será un arma importante en el tiempo que esté en cancha.

Escoltas

Dos de los jugadores más claves de la selección serán los escoltas, que pensamos deben ser John Cox y Greivis Vásquez, el primero es el de más experiencia y rodaje internacional, tiene un paquete de movimientos y habilidades ofensivas que han sido de gran ayuda para mantener al equipo en juego cuando la ofensiva de conjunto no fluye, viene con gran inspiración para los que serán su único torneo universal en el cual participará. Jugador que fue muy cuestionado por los fanáticos del baloncesto cuando ni siquiera lo habían visto jugar porque no llegó a un acuerdo con la FVB para vestirse de vinotinto antes de 2012, básicamente el pago de un seguro para cubrir sus contratos garantizados en el baloncesto francés, siempre nos preguntamos que logros pudimos haber logrado si Cox se hubiera unido a nuestro conjunto cuando era más joven.

El jugador que más controversia origina con su inclusión en la selección es Greivis Vásquez, nuestro único NBA se negó a participar en el pasado preolímpico escudándose en que no estaba de acuerdo en como Carmelo Cortez manejaba la federación, ahora luego de que el equipo clasificara y con Cortez todavía al mando del organismo el caraqueño si decidió uniformarse. Además este año Greivis no ha tenido el tiempo ni los juegos suficientes para amoldarse al juego del conjunto debido a asuntos contractuales en la mejor liga del mundo, sin embargo pensamos que debe ir a Río.

El aspecto ofensivo es el que más duda genera en nuestro conjunto y Vásquez puede ayudar mucho para mejorar el ataque, no solo por lo que pueda anotar, sino por el juego que pueda generar para sus compañeros, estamos hablando de un jugador que lideró en asistencias totales en la NBA en su único año como titular con New Orleans. Además Grevis es el jugador más conocido y el que va a generar más atención por parte de las defensas contrarias, con lo cual si Vásquez es inteligente y no trata de forzar la ofensiva puede habilitar a sus compañeros para finalizar las jugadas.

Existen dos Greivis, el de Maryland/Selección Nacional y el de la NBA, el primero es el foco de atención, el que más tira al aro, el que quiere ser el héroe de la partida, mientras que el segundo es el jugador inteligente, calmado, que no fuerza disparos, que hace jugar a sus compañeros, ese el que necesitamos en las olimpíadas, puede ser el jugador que altere el equilibrio del equipo para bien o para mal.

Aleros

Entre los 14 que siguen dentro de la selección solo uno es un alero natural, con todas las características que se necesitan para ser exitoso en la posición y ese es Anthony Pérez, jugador que no ha rendido este año como esperábamos, pero pensamos que pasa más por lo mental que por lo de capacidad. Este año no ha tenido la confianza necesaria por parte el entrenador que está cayendo en la filosofía (más que todo con él) de “te equivocas te saco” y eso afecta en mucho la confianza de los jugadores jóvenes.

Pérez mide 2.05 metros, maneja el balón como un base, tiro exterior y de media distancia en suspensión con rapidez y eficiencia, rápido para correr la cancha, gran capacidad de salto, toma rebotes, te puede jugar desde la posición uno hasta la cuatro, pero tiene una limitante que al cuerpo técnico no le gusta que es el aspecto defensivo, su estatura privilegiada para la posición lo limita para marcar a jugadores más rápidos, además de que en sus cuatro años en la NCAA fue utilizado como ala pívot, posición en la cual la defensa es muy diferente al perímetro. Pérez actualmente está en periodo de adaptación para defender fuera de la zona pintada y se le ve mucho.

Un aspecto que debemos tener mucho en cuenta del nativo de Cumaná es que es el alero que más rebotes puede tomar, ya que los otros de la posición José Vargas y Dwight Lewis son escoltas que utilizan en nuestro baloncesto de aleros por lo baja que es nuestra liga en cuanto a centímetros, pero que a nivel internacional pega al enfrentarse a jugadores que los superan abiertamente en el físico.

El otro alero deberías ser José Vargas, que como dijimos no es su posición ideal, pero al no estar con el equipo Javinger Vargas, Michael Carrera y los nacionalizados Leon Rodgers y Donta Smith es el más idóneo. Vargas tiene una gran debilidad que no lo ha consolidado a nivel internacional a pesar de los muchos minutos que juega y es su lanzamiento exterior, su porcentaje siempre está rodeando el 20% aunque hay que resaltar que el pasado Suramericano promedió un 40%.

En los dos últimos juegos ante España no se vio nada bien, siendo superado en defensa y solo anotando dos puntos entre ambos juegos, pero es un jugador de gran influencia y liderazgo dentro del equipo, es el enlace entre el cuerpo técnico y los jugadores, ha demostrado a nivel del continente americano que puede defender y atacar desde las posiciones uno hasta la cuatro, pero a nivel de grandes torneos está en deuda.

No incluimos a Dwight Lewis tomando en cuenta que no es su posición natural y que no está embocando los lanzamientos desde la larga distancia, es un jugador que con la Selección ha sido muy irregular, estaría fuera de la Selección no para incluir a Pérez y a Vargas, sale según nuestra opinión para abrirle cupo a Greivis Vásquez.

Ala pívots

Esta es la posición en que estamos más lejos de la tipología ideal para desempeñarse a nivel internacional, aunque son jugadores muy luchadores y con mucha intensidad y capacidad atlética que compensan su falta de estatura.

El jugador más completo en la posición es Windi Graterol, jugador que fue prácticamente sacado del anonimato por el anterior entrenador Eric Musselman. Graterol maneja mejor que todos el pick and roll, una de las principales armas ofensivas del baloncesto actual, ya que cuenta con buen control de su cuerpo y buena finalización con lanzamientos “flotados”, además Graterol ha añadido un decente lanzamiento de tres puntos que abre la cancha, el junto a Guillent fueron los héroes en el juego ante Canadá anotando 20 puntos. En defensa Graterol mueve bien los pies para defender en el perímetro aunque no tiene la suficiente fortaleza para defender a jugadores más altos que él.

El otro ala pívot que está sembrado entre los 12 sin discusión alguna es Néstor Colmenares, jugador de apenas dos metros pero que se las arregla para hacer el trabajo basado en su “motor”, siempre intenso y siempre agresivo, muestra de esto los dos juegos ante España anotando 14 puntos en cada uno de ellos. Colmenares también es un buen defensor en el perímetro cuando tocan los cambios de marca, pero cerca del aro no es una amenaza para las penetraciones de los rivales. Su gran lunar es su lanzamiento desde el área de libres que resta puntos a nuestro conjunto, además de que no desarrolló un tiro exterior ni de media distancia que los pudieron haber convertido en un gran jugador de la posición 3, ya que maneja muy bien el balón pese a ser un jugador interno que además tiene gran visión de juego para habilitar a sus compañeros.

Para tercer ala pívot nos inclinamos por Miguel Ruiz, el descubrimiento del Ché ha sido una fija en los últimos cuatro torneos, jugador que no llega a los dos metros pero con un gran salto explosivo y gran olfato para tomar rebotes, siempre hay que recordar su gran partido contra República Dominicana en el pasado preolímpico tomando hasta 17 rebotes, 8 de ellos ofensivos en solo 22 minutos en cancha, en dicho torneo Ruiz promedió 5.5 rebotes en apenas 16 minutos por juego siendo el segundo mejor rebotero del conjunto.

Como sabemos la gran limitante es su estatura, que en la marcación uno a uno cerca del aro y en un torneo en el cual se enfrentarán a jugadores muy altos podría ser aprovechados por los contrarios en jugadas de aislamiento, además de que Ruiz no tiene atributos al ataque, dependiendo de habilitaciones cerca del aro y jugadas en contraataque, pero su gran capacidad rebotera no se puede dejar de lado, sobre todo en los rebotes ofensivos, ya que Venezuela lanza mucho desde la larga distancia que genera rebotes largos que Miguel lee muy bien generando nuevas ofensivas, es un jugador que conoce sus limitaciones y no tiende a forzar lanzamientos.

Por lo cual el segundo cortado según nuestra opinión sería Luis Bethelmy, jugador muy limitado por no haber sido formado a tiempo (el eterno mal en nuestro baloncesto), ya que simplemente no sabe driblar y hacerse sus propios tiros, siendo entre los ala pívots el que menos cualidades tiene para el baloncesto internacional, ha desarrollado un buen lanzamiento exterior pero que requiere mucho espacio y tiempo para lanzar, oportunidades que muy poco se ven a este nivel, aunque lo más posible es que esté en Río, es un jugador de la confianza del entrenador, siendo titular en los torneos en los cuales ha estado disponible.

Centros

Solo dos centros ha tenido Venezuela en la preparación y los dos deberían ir a Río, nuestro conjunto enfrentará a equipos con jugadores muy altos y de gran nivel, y aunque Miguel Marriaga y Gregory Echenique no tienen la calidad de estos jugadores que enfrentarán (Rudy Gobert, Nikola Jokic, Andrew Bogut, etc.)  son nuestras mejores opciones para hacer resistencia dentro de la pintura.

Si la defensa es importante para nuestro conjunto no podemos sacar a los dos mejores protectores de aro, tanto Marriaga como Echenique son jugadores de corte defensivo, el primero tiene ya 13 años en la selección y ha pulido mucho su juego defensivo, enfrentándose a pívots como Luis Scola, Gustavo Ayón, Esteban Batista, Tiago Splitter a través de los torneos continentales, si bien su aporte ha nivel estadístico no es perceptible aporta en el juego haciendo el cerco reboteador y evitando que los contrarios ataquen al aro con confianza.

Mientras que Echenique ganó varias distinciones a nivel defensivo en su paso por el baloncesto de la NCAA, siendo el jugador más fuerte en el conjunto nacional a nivel de casi cualquiera que tenga enfrente, en ataque mostró buenas maneras en el Suramericano en jugadas cerca del aro, aunque en Río verá jugadores de mayor envergadura y calidad.

Si detallamos los juegos de la Selección Nacional vemos que cuando se apuesta por un equipo bajo los equipos contrarios anotan con facilidad cuando superan la primera línea defensiva, en jugadas de defensa uno a uno la única manera de evitar una fácil canasta es apostar por una doble marca, que los equipos contrarios aprovechan sacando el balón y lanzando con comodidad desde la larga distancia, solo Marriaga y Echenique tienen la capacidad de quedarse solos en un uno a uno en jugadas de aislamiento en la pintura que evitan ese pase hacia afuera que nos hace mucho daño y que los europeos son especialistas.

Uno de los dos debería estar en cancha en la mayoría del tiempo de juego, sumando apenas 15 minutos cada uno completarían 30 de los 40 de juego. Si bien nos ha ido bien en torneos regionales con cuadros bajos ahora enfrentaremos a otro nivel de juego, con equipos que nos tienen observados y saben que tenemos muchos jugadores bajos en la pintura como se vio claramente en la doble jornada contra España.

Ese sería los doce del que les escribe, los invitamos a dejar su equipo en los comentarios, lo que es cierto es que nunca se había visto en nuestro baloncesto una decisión tan difícil para escoger los jugadores que nos representen en un torneo internacional, reflejo de lo que se ha crecido en los últimos años pese a las deficientes estructuras con las cuales contamos.

Por Antonio Ruiz

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Publicado por

Jorge Hernández Fernández

Jorge Hernandez Fernandez director de Guaros de Lara BBC, recomienda articulos y noticias sobre el mundo del baloncesto a nivel mundial