Jorge Hernández: Venezuela se vio lejos del primer nivel olímpico

Jorge Hernández: Venezuela se vio lejos del primer nivel olímpico


Jueves 18 de Agosto de 2016.-  

Venezuela cerró su participación en sus segundos Juegos Olímpicos no siendo competitivo en sus cuatro derrotas, cayendo con una diferencia en promedio de 33 puntos ante Estados Unidos, Serbia, Francia y Australia, derrotas esperadas por el alto nivel de estos equipos (los tres primeros fueron oro, plata y bronce en el pasado mundial) pero con una diferencia por encima de lo estimado.

Siendo optimistas pensábamos que Venezuela podía jugar de tú a tú con estos equipos, había demostrado un gran nivel en 2015 ganando el FIBA Américas dejando en el camino a equipos como Puerto Rico, República Dominicana y México que estuvieron en el Mundial de 2014, además de Canadá con sus nueve NBA y a Argentina, equipo que es casi el mismo que tuvo tres victorias en su grupo en las olimpíadas.

Además Venezuela el año pasado enfrentó a Rusia y a España perdiendo de manera cerrada ante estos conjuntos y este año en el primer encuentro ante los españoles perdió por 15 puntos, en un juego que algunas decisiones arbitrales estiraron una diferencia que pudo ser menor.

Pero en Río se vio superada ampliamente, salieron a relucir las debilidades de este conjunto, sobre todo la parte física, dando ventajas en centímetros y kilos en todas las posiciones que no permitieron una buena defensa, recibiendo en promedio en sus cuatro derrotas 94 puntos por juego con un 55% en tiros de cancha en general, muy lejos de los esperados 70 puntos en contra que pretendía promediar el cuerpo técnico.

Además cuando la defensa funcionaba no pudieron tomar el rebote defensivo, Venezuela tomó en total 73 rebotes defensivos en los cinco juegos permitiendo 61 ofensivos, es decir que nuestro equipo solo tomó un 54% de los rebotes disputados en su canasta, permitiendo 16,8 puntos por partido en segundas oportunidades.

Desde el punto de vista de la ofensiva el equipo fue víctima de su propia estrategia de consumir el reloj lo mayor posible para disminuir la cantidad de posesiones, siendo apretados por la defensa contraria cuando Venezuela comenzaba su ataque a la canasta los 10 últimos segundos, perdiendo las ofensivas con tiros apresurados o simplemente venciendo el reloj de posesión.

No se vieron tampoco estrategias al ataque, la Venezuela que vimos distó mucho de la era Eric Musselman, el cual manejaba un libro de jugadas que los jugadores llevaban a cabo, tanto así que en el preolímpico de 2011 nuestro equipo fue el que más puntos promedió por encuentro. En Río el ataque no fluyó, ni en jugadas ni en individualidades, por ejemplo, John Cox, el que ha liderado al ataque venezolano en los últimos torneos fue fuertemente marcado, buscando la canastas en jugadas de uno a uno que terminaron en un bajísimo 25% en tiros de cancha.

Los compañeros en ataque de Cox en las posiciones 2 y 3, que deberían ser las más ofensivas, tampoco tuvieron una buena actuación, el alero titular José Vargas nuevamente estuvo inefectivo en sus tiros de larga distancia promediando un 20%, mientras que en canastas dobles solo un 27%, mientras que Dwight Lewis estuvo terrible solo anotando 2 tiros en 19 intentos, de echo su primer lanzamiento fue un triple embocado, después falló sus siguientes 9 intentos desde la larga distancia, mientras que en dobles anotó una sola canasta en 9 intentos.

El cuarto elemento en las posiciones perimetrales fue Anthony Pérez, que nuevamente mostró todo su talento, aunque no jugó los minutos suficientes para marcar diferencia, como comparativo entre la actuación de Pérez y José Vargas se observa que Anthony anotó las misma cantidad de canastas de “El Grillito” tomando la mitad de los intentos, Pérez anotó 12 de 22 y Vargas 12 de 44, mientras que en triples el sucrense anotó un triple más que el capitán de la selección tomando la mitad de los tiros, 5 de 10 para el ex jugador de Ole Miss por 4 de 20 de Vargas.

La nota más destacada de Venezuela en ataque vino por parte de Néstor Colmenares y Gregory Echenique, el primero promedió 8.4 puntos en 21.5 minutos con un 60% en tiros de cancha, mientras que el segundo fue el mejor en ofensiva con 9.2 puntos y un 66.7% en dobles, muchos de estos en jugadas de aislamiento en la pintura ante pívots de gran calidad como DeAndre Jordan, DeMarcus Cousin y Rudy Gobert.

Los otros internos Miguel Marriaga y Miguel Ruiz siguieron en su línea de poco aporte ofensivo, aunque Ruiz mostró su acostumbrada intensidad en defensa y sus oportunos rebotes ofensivos, mientras que Windi Graterol fue poco utilizado por el cuerpo técnico, solo jugando 38 minutos en todo el torneo, 17 de esos minutos en el último juego ante Australia en donde anotó 9 puntos.

Los bases tampoco destacaron en demasía, Gregory Vargas promedió 7.6 puntos con un 14% en triples, Heissler Guillent anotó 4.4 con un 10% en triples, mientras que David Cubillán terminó con 5.8 puntos con un bajo 25% en dobles aunque un excelente 46.7% desde la larga distancia.

Venezuela jugó a ratos, buenos cuartos y otros terribles que quebraron los encuentros, en el primer juego ante Serbia el equipo se derrumbó en el segundo cuarto con un parcial de 26-9, versus Estados Unidos, con el cual empataron el primer cuarto a 18, perdieron 30-8 el segundo y 38-18 en el cierre. En el partido ante Francia caímos 30-9 en el último cuarto y ante Australia el último cuarto fue 28-13 luego de que Venezuela se mantuvo con una diferencia de 10 puntos.

Estos resultados deberían poner a pensar al cuerpo técnico, si continúa en la ruta hacia el mundial, ya que el tener cuadros pequeños a este nivel es castigado por los contrarios, jugar con dos bases de 1.80 metros, con escoltas como aleros y con ala pívots que apenas llegan a los dos metros no te garantizan defensa ni ofensiva, por lo tanto pensamos que deberían formar equipos con promedio de estatura más alto, la inclusión de Javinger Vargas,  Michael Carrera y Greivis Vásquez por ejemplo subirían la estatura, además de otros jugadores como Lenin López, de gran progreso en la última LPB podría ser una opción para los puestos dos y tres.

Así mismo se hace imperante la inclusión de pívots jóvenes desde ya, jugadores como Adrián Espinoza, Luis Carrillo y Manuel Canaval deben ser tomados en cuenta para estar en los 12 ante la inminente salida de Miguel Marriaga que dejaría a Echenique como el único centro del equipo.

También el incluir en el conjunto a buenos lanzadores perimetrales como Jhornan Zamora, Elder Giménez y los mismos Michael Carrera y Javinger Vargas, en el basket actual el lanzamiento exterior es primordial, Venezuela promedió en el torneo un 23.5% y con un equipo de baja estatura es mortal a este nivel.

Igualmente no podemos dejar de lado un seguimiento cerrado a los principales prospectos venezolanos que están en el baloncesto colegial de los Estados Unidos, jugadores con un perfil físico interesante con grandes perspectivas para estar en la División I de la NCAA a partir de finales de 2017, encabezados por el base Luis Hurtado de 1.98m, el escolta Osbel Caraballo de 1.96, el alero José Serrano de 2.00m y el centro Adrián Espinoza de 2.11.

Pero todo esto es pensando solo en el próximo ciclo de cuatro años que comienza con la Copa América en 2017, hay que ir más allá, mejorar la formación de las bases es crucial, no podemos seguir perdiendo en divisiones menores contra selecciones de un baloncesto inferior, es primordial que nuestros jugadores disputen premundiales y mundiales de menores para que se acostumbren al baloncesto internacional, es necesario igualmente que más equipos de la LPB, como hacen Cocodrilos de Caracas y Gigantes de Guayana, se involucren en la formación de los jóvenes basketeros si queremos que Venezuela sea protagonista en todos los torneos que dispute, además de otras medidas que se tienen que tomar, pero esto es un tema que ampliaremos más adelante.

Por Antonio Ruiz

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Jorge Hernández Fernández

Jorge Hernandez Fernandez director de Guaros de Lara BBC, recomienda articulos y noticias sobre el mundo del baloncesto a nivel mundial